Seguro que algunos de vosotros, en alguna ocasión, habéis tenido la inquietud o interés por fotografiar algún espectáculo o concierto y no habéis tenido claro como afrontarlo. También es bastante probable que si habéis accedido al recinto con el resto de público, por muy cerca que hayáis estado del escenario, el resultado final no haya sido, ni de lejos, lo que teníais en mente.

Por mi trabajo este es un tipo de fotografía que realizo con bastante frecuencia y creo,  humildemente, que os puedo aportar algunas directrices y consejos para que la próxima vez que tengáis oportunidad os llevéis algunas buenas instantáneas a casa. Ciertamente este tipo de fotografía puede llegar a ser muy vistosa, gracias al plasticismo, colorido y variedad que ofrecen este tipo de espectáculos, pero obtener imágenes que no resulten anodinas, aburridas o corrientes no siempre es tarea fácil.

La ubicación es fundamental

El primer escollo que os encontraréis es el acceso a una ubicación medianamente digna para poder hacer el trabajo. En este punto os adelanto que, difícilmente, obtendréis un resultado aceptable si estáis perdidos entre el público.

No, no vale con estar en primera fila, pues es deseable tener cierta movilidad, y no la tendremos si estamos rodeados de fans (más o menos histéricos) que nos impiden movernos en busca de nuestro encuadre. En este sentido la mayoría tendréis un problema de inicio que puede llegar a ser insalvable: el acceso a la zona de prensa, foso, o espacio habilitado para los medios gráficos.

Excede el objetivo de este artículo la forma en la que consigáis ese pase especial, aunque, dependiendo del espectáculo, no siempre es tan complicado como pudiera parecer. Asociaciones de fotógrafos, o cierta prensa escrita o digital podrían facilitaros la consecución del mismo.

Manu Chao en concierto
Manu Chao en concierto

Por otro lado, hay espectáculos y conciertos cuyos artistas tienen menos renombre que os pueden facilitar el acceso sin apenas pegas, y en muchas ocasiones incluso sin limitaciones de tiempo, y como de lo que se trata de es de conseguir una buena fotografía, por lo menos al principio, dejaremos de lado a las estrellas internacionales para pulir nuestra técnica con otros espectáculos más modestos, pero igualmente vistosos para fotografiar (y añado que más divertido por las posibilidades de movilidad y tiempo que nunca, nunca, dan los grandes)

 

Fotografía de conciertos: Objetivos luminosos, una gran ayuda

Las ópticas: Desgraciadamente aspirar a ópticas con amplios diafragmas no está al alcance de todos, pero no es una condición ineludible. Os recomiendo usar diafragmas de al menos f/2.8 en toda la focal del objetico aunque más que por la luminosidad para poder jugar con la profundidad de campo y los bonitos desenfoques del fondo que podemos obtener pero sabed que la profundidad de campo también depende de la distancia al objeto a fotografiar (aunque eso es tema de otro artículo).

No, no vale con estar en primera fila, pues es deseable tener cierta movilidad, y no la tendremos si estamos rodeados de fans (más o menos histéricos) que nos impiden movernos en busca de nuestro encuadre.
De modo que, no, no es imprescindible, pero sí bastante deseable, disponer de un objetivo lo más luminoso posible, pero eso no significa que trabajemos siempre a f2.8.

Nidi D´arac en concierto
Nidi D´arac en concierto

Con las distancias focales sí que podemos jugar bastante, siendo tan útiles angulares extremos como teleobjetivos. Normalmente tendremos suficiente con un 24-70 y/o un 70-200, pero si tenemos entre nuestro equipo algún angular luminoso no está de mal tenerlo en la recámara para llevarnos perspectivas de todo el escenario bastante vistosas y espectaculares.

Donde no hay dudas es en el modo de medición, que será puntual sí o sí.

En mi caso, de nuevo por mi trabajo, no suelo tener tiempo de andar complicándome cambiando de objetivos (y siempre llevo un solo cuerpo), de modo que estudio la escena, valoro que quiero y coloco el objetivo necesario. Si durante el tiempo concedido tengo ya mi foto entonces, tranquilamente y sin presión, cambio de óptica para buscar otros puntos de vista. No os volváis locos cambiando de objetivo como posesos, normalmente en dos temas (unos 8-10 minutos) no tendréis tiempo para muchos alardes (ya os contaré por qué).

Malú en concierto
Malú en concierto

El flash en casa, gracias

¿El flash? En casa, gracias. Si elegimos fotografiar este tipo de espectáculos es precisamente para captar su luz y estética, no tenemos que aportar ninguna luz extra (y añado, ni debemos porque molestaríamos a los artistas, principalmente).

Pastora Soler
Pastora Soler en concierto

Fotografía de conciertos: poder subir la ISO es importante, pero no tanto.

¿Es necesario tener una cámara que suba a ISO 6400 sin despeinarse? La respuesta es tajante, no. Pero hay que matizar, las condiciones lumínicas en un concierto son tan cambiantes que en los 10 minutos de los que solemos disponer podemos pasar de tirar a ISO 100 (sí, cien) a necesitar 6400.

¿Entonces? Simple, afrontaremos nuestra labor con el cuerpo que tengamos, sabiendo sus limitaciones y a partir de qué punto el ISO convierte nuestras imágenes en inutilizables, para procurar por todos los medios no tener que utilizarlo. Si las condiciones exigen ISO 6400 (o más) y sabemos positivamente que nuestro sensor no llega, es mejor esperar a que la luz cambie (que lo hará) antes de empezar a sentir un frío sudor por nuestra frente.

Pasión Vega en concierto
Pasión Vega en concierto

Fotografía de conciertos: Clavar el Enfoque

Respecto al enfoque no hay fórmulas mágicas, cada concierto puede exigirnos el modo continuo o el sencillo dependiendo del movimiento del artista en cuestión. Personalmente no uso el continuo salvo que la distancia al objeto a enfocar se mueva de forma notable y sea difícil de enfocar en una sola pulsación del disparador.

¿Por qué lo hago así? Porque me fío más de mí que del hardware de la cámara en estas circunstancias, que en un segundo puede enfocar donde queremos y en un leve movimiento del sujeto cambiar a un punto más lejano (o cercano) que estropee nuestra fotografía. En realidad mi dedo suele estar pulsando el botón de enfoque de forma casi continua, manteniendo y bloqueando el enfoque en el lugar deseado para concluir el recorrido del disparador en el momento justo enfocando donde deseo.

El modo continuo no es, ni mucho menos, una opción a descartar, siendo imprescindible en artistas a los que cueste seguir de forma manual, y una alternativa a tener en cuenta para los más tranquilos. La experiencia os hará decantaros por un modo u otro. Seguramente en este punto debáis repasaros concienzudamente el apartado de enfoque de vuestra cámara para que se comporte como esperáis.

Alejandro Sanz en concierto
Alejandro Sanz en concierto

Fotografía de conciertos: Medición puntual sí o sí

Donde no hay dudas es en el modo de medición, que será puntual sí o sí. No recuerdo ningún concierto donde la medición matricial me haya solventado la escena como yo deseaba. La iluminación es cambiante por segundos y antes de disparar ya debemos saber qué queremos exponer correctamente, qué no nos importa dejar empastado en negro y qué quemaremos.

Dani Martín en concierto
Dani Martín en concierto

Sí, quizás exista esa escena ideal con una luminosidad uniforme, aunque seguramente también sea la más aburrida y estéticamente menos atractiva. En este punto es vital tener muy claro que las luces cambian por segundos, y recordar una máxima, los efectos lumínicos suelen ser cíclicos, esto es, se repiten por secuencias tarde o temprano.

Si queremos, por ejemplo, una silueta a contraluz y hemos fallado en nuestro primer intento no debemos desanimarnos, el contraluz volverá, y ahí estaremos nosotros con la medición hecha para exponer esos estéticos rayos que dejan la silueta de nuestro artista perfectamente definida. No tendremos muchas oportunidades, pero nos dará tiempo a medir y colocarnos en busca de la posición que permita meter en el encuadre la composición que hemos pensado.

Los cañones de luz son nuestros enemigos (casi siempre). Suelen ser potentes luces blancas dirigidas frontalmente directamente al cuerpo y cara del artista, y debemos estar atentos a ellas, pues en esos momentos tendremos la oportunidad de bajar el ISO en busca de ese extra de nitidez que nos dan los ISOS bajos. Ahora bien, son luces que estéticamente no suelen aportar mucho, aunque ayudan a aislar al artista del fondo, con velocidades de obturación altas, y un fondo generalmente negro que puede ayudar a nuestra composición. Pero, ojo, esas luces también provocan indeseables y antiestéticas sombras del micrófono en la cara del artista, para muestra un botón.

Espero que os haya gustado esta primera parte y os espero en la segunda, aquí, en La Mirada de los Fotógrafos, donde espero poder contaros de vez en cuando mis experiencias y aventuras fotográficas.